Posted by Trenzalore Girl | Posted on 10:29 p. m. | Posted in
Quizá sea porque yo si le quería a él, como no he querido a nadie.
Nunca antes me había dolido tanto decir un adios, y nunca jamás me habían pesado tanto los pies como esa mañana que me alejé de esa casa sintiendo su mirada en mi espalda, y mi vida quedarse junto a él. Fue la primera vez que lloré amargamente durante tanto tiempo, y la primera vez que la frustración y el dolor alcanzaban niveles tan alarmantes. Vamos, que no me fijaba en nada, no veía a nadie, estaba deprimida y eso jamás me había ocurrido, en mis 18 (casi 19 para ese entonces) años de vida.
Pasé semanas enteras comiendo por obligación, porque no podía demostrarle a nadie lo quebrada que me sentía. Mis notas bajaron más, si es que eso era posible. Había perdido el interes por todo.
Poco a poco me fuí recuperando, ya sonreía (aunque no genuinamente, nunca eran completamente verdaderas), ya me daba hambre seguido, incluso me gustó alguien (mi actual novio) y saliamos juntos. Pero mi corazón seguia inquieto, doliendo, y con la necesidad de saber de él, de escucharle, de verle. A pesar de que su voz era como acido y verlo era dolorosisimo, y su tacto era como fuego, yo lo ansiaba, ansiaba que él estuviera cerca de mi, aunque decía lo contrario a todo mundo.
Han pasado 5 meses ya. Tengo novio, universidad nueva, un castigo que parece ser eterno. Y aun así, allí sigue él, acechando mi corazón, esperando cualquier minima oportunidad para volver a mi mente y hacerme sentir esa vieja necesidad de ir a su casa tan solo para darle un beso y recostarme en sus piernas, como tantas tardes hice.
Pero no puedo, no puedo seguir viviendo del pasado. Necesito olvidarle, aunque no tengo idea de cómo. El se robó mi corazón y no fue capaz ni siquiera de despedirse de mi como debia. Tal vez sea eso, tal vez mi corazón aun espera ese beso de despedida que jamás llegará.
Así que debería irme resignando y resistir, como he resistido hasta ahora.

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